Guía para publicar bien
Contar bien no es escribir perfecto. Es compartir algo verdadero, con cuidado, para que otras personas puedan recordarlo.
En Mapa del Patrimonio Vivo recogemos recuerdos, fotografías, recetas, oficios, fiestas, palabras, canciones, lugares, testimonios y pequeñas historias que forman parte de la vida de un pueblo.
No buscamos textos bonitos ni fotos profesionales. Buscamos lo que sabes, lo que recuerdas o lo que te contaron.
No hace falta que tengas todos los datos. Si falta algo, te ayudaremos a completarlo.
En esta guía verás
- Qué puedes compartir.
- Cómo hacer que un recuerdo cobre vida.
- Qué revisamos antes de publicar.
- Dónde pedir ayuda si lo necesitas.
- Cómo enviar fotos, audios o textos.
- Cómo cuidamos permisos y respeto.
- Una revisión rápida antes de enviar.
Antes de empezar
No importa si vas a enviar un texto, una foto, un audio o un vídeo. Para que podamos publicarlo bien, intenta incluir tres cosas:
- Quién lo cuentaPuedes decir tu nombre, solo tu nombre de pila o pedir que se publique de forma anónima. Si es un recuerdo de otra persona, también puedes indicarlo: “me lo contaba mi abuela”, “lo recuerda mi padre”, “fotografía conservada por la familia…”.
- Dónde ocurrióSitúa el recuerdo: el pueblo, la calle, la plaza, la fuente, la escuela, el cortijo, la tienda, el molino, la era o el lugar concreto si lo sabes.
- Cuándo fueNo hace falta saber la fecha exacta. Sirve una época aproximada: “años 60”, “cuando yo era pequeña”, “antes de que hubiera agua corriente”, “en tiempos de mis abuelos”.
Y siempre que puedas, cuéntanos de dónde viene: si es un recuerdo tuyo, si te lo contó alguien de tu familia, si procede de una fotografía familiar, de un documento antiguo, de una entrevista o de otra fuente. Eso nos ayuda a presentarlo con rigor.
Qué puedes compartir
Puedes enviar casi cualquier contenido que tenga relación con la vida, la memoria o la identidad del pueblo:
- Recuerdos personales o familiares.
- Recetas tradicionales.
- Fiestas, romerías y tradiciones.
- Canciones, coplas, juegos y costumbres.
- Personas recordadas o con historia.
- Fotografías antiguas.
- Oficios y trabajos de antes.
- Dichos, motes, palabras y expresiones.
- Lugares con historia.
- Audios o vídeos con testimonios.
No te autocensures demasiado. Muchas cosas importantes parecen pequeñas: un mote, una receta, una forma de llamar a un lugar, una anécdota, una foto de escuela o una costumbre que ya casi nadie recuerda. Eso también es patrimonio vivo.
Cómo hacer que cobre vida
Los detalles ayudan mucho. No hace falta escribir más, sino contar mejor.
- Quién estaba.
- Dónde pasaba.
- Cómo se hacía.
- Qué se decía.
- Qué se comía.
- Qué herramientas se usaban.
- Qué ha cambiado.
- Por qué se recuerda.
Si mandas una foto
Una foto antigua tiene mucho valor, pero con contexto vale mucho más. Cuando envíes una imagen, intenta acompañarla con una pequeña explicación:
- Quién aparece.
- Dónde fue tomada.
- Año o época aproximada.
- Qué estaba pasando.
- Quién conserva la fotografía.
- Si hay alguna historia detrás.
Si no sabes todos los nombres o la fecha exacta, no pasa nada. Puedes decir “creemos que es de…” o “no sabemos quién aparece”. Vale igual.
Si en la foto aparece mucha gente (una quinta, una clase, una boda, un equipo, una romería…), basta con que nos des el contexto: qué grupo era, dónde estaban, de qué año aproximado es y quién conserva la imagen.
Por ejemplo
“Esta foto es de la boda de mis padres, en la iglesia, sobre el año 1958 o 1959. El padrino es mi tío Rafael, el de la derecha con el sombrero.”
Si haces una foto a una fotografía antigua, ponla sobre una mesa, usa buena luz, evita reflejos y procura que no salga torcida ni cortada.
Si mandas un audio, vídeo o nota de voz
El audio es una forma muy natural de compartir memoria. No hace falta prepararlo demasiado: habla como si se lo contaras a un vecino. Para que se escuche bien:
- Busca un sitio tranquilo.
- Evita la televisión o la radio de fondo.
- Acerca el móvil a la persona que habla.
- Deja hablar con calma.
- No te preocupes por silencios, risas o pequeños errores.
Puedes empezar así
“Soy Antonio Pérez, de aquí del pueblo. Voy a contar cómo se hacía antes el aceite en el molino…”
- ¿Qué recuerdas de aquello?
- ¿Quién te lo enseñó?
- ¿Dónde pasaba?
- ¿Cómo se hacía antes?
- ¿Quién participaba?
- ¿Qué ha cambiado desde entonces?
Si escribes un texto
Escribe con tus palabras. No hace falta usar un lenguaje formal. Mejor un texto sencillo y concreto que uno muy general.
Usa nombres de calles, lugares, familias, oficios, fiestas y palabras propias del pueblo siempre que puedas. Esos detalles son los que hacen que la memoria tenga raíz.
Publicar con respeto
Queremos conservar la memoria del pueblo, pero siempre cuidando a las personas. Por eso evitamos publicar:
- Insultos o ataques personales.
- Rumores contados como hechos.
- Datos personales que no hagan falta: teléfonos, direcciones exactas, DNI, datos médicos, problemas familiares, situaciones económicas o información íntima de otras personas.
- Fotos actuales de menores sin permiso de sus padres o tutores.
- Contenido ofensivo, humillante o discriminatorio.
- Textos, fotografías, canciones, vídeos o imágenes sacados de internet, libros o redes sociales sin permiso o sin poder indicar la fuente.
- Publicaciones pensadas solo como publicidad.
- Propaganda política o de partido.
Si hablamos de una persona fallecida, lo hacemos con respeto, evitando datos íntimos o familiares que no aporten valor a la memoria del pueblo.
En fotografías antiguas con personas reconocibles, intentamos publicarlas con contexto y respeto, especialmente si aparecen situaciones familiares, escolares o privadas.
Esto no significa que no se puedan contar historias difíciles. Se pueden tratar temas delicados, pero siempre con respeto, contexto y sensibilidad. Si tienes dudas, envíanoslo igualmente. Lo revisamos contigo antes de publicar.
Qué pasa cuando lo envías
Nada se publica automáticamente.
Antes de publicar, comprobamos que la aportación esté bien entendida, bien situada y contada con respeto.
Cuando recibimos una aportación, la revisamos, la ordenamos si hace falta y la clasificamos dentro de la web del pueblo. Si falta algún dato importante o algo no está claro, te preguntaremos antes de publicarlo. También puedes elegir si quieres aparecer con tu nombre o de forma anónima.
Al enviar una aportación, nos das permiso para revisarla, ordenarla y publicarla dentro de Mapa del Patrimonio Vivo, siempre respetando el sentido original de lo que has contado.
Si más adelante quieres corregir un dato, cambiar cómo aparece tu nombre o pedir que retiremos una imagen, audio o texto, escríbenos y lo revisamos. Puedes consultar el detalle en las Condiciones de Aportación.
Tus datos de contacto (como tu teléfono o tu correo) los usamos solo para gestionar tu aportación y poder escribirte si hace falta. Puedes saber más en la Política de Privacidad.
La idea no es cambiar tu historia, sino ayudarte a que se entienda mejor, quede bien presentada y pueda conservarse con cuidado.
Antes de enviar
Haz una última revisión sencilla:
- ¿Se entiende qué estoy contando?
- ¿He indicado el pueblo o lugar?
- ¿He puesto una época aproximada?
- ¿He explicado quién lo cuenta o de dónde viene?
- ¿La foto, audio o vídeo se ve o se escucha bien?
- ¿Tengo permiso para compartirlo?
- ¿Está contado con respeto?
No hace falta que esté perfecto.
Si no te manejas con el móvil, no te preocupes
No hace falta que sepas escanear una foto ni grabar un audio. Si tienes recuerdos, fotografías antiguas o ganas de contar algo y no sabes cómo enviarlo, puedes pedir ayuda a la asociación cultural de tu pueblo o a las personas del proyecto. Te echarán una mano para grabarlo, fotografiarlo o escribirlo contigo.
Lo importante es que el recuerdo no se pierda. De lo demás nos encargamos entre todos.
¿Cómo prefieres aportar?
ANTES DE EMPEZAR. *Lee nuestra Guía para publicar bien
Envía tu historia lo más natural que quieras: un audio, una foto, un vídeo o unas líneas escritas desde el móvil.
Formulario web
Completa tu aportación con más calma desde la web. Ideal para escribir textos largos y añadir varios detalles.